Este blog ha sido creado para que los paceños nos quitemos el estigma de que somos masistas. LA PAZ NO APOYA AL MAS, La Paz no apoya los afanes totalitarios del gobierno de Evo Morales. Bienvenidos los nuevos lectores: LA PAGINA SE ACTUALIZA DIARIAMENTE

jueves, 25 de septiembre de 2008

Centa Reck: Bolivia - Santa Cruz contra el cerco

No es la primera vez que Santa Cruz esta asediada, pero es cierto que ahora esta situación se ha vuelto no sólo plausible y evidente, sino incluso grosera, grotesca y brutal.
Por supuesto que no es tampoco el único cerco que se ha practicado durante el régimen de Morales, que después de haber llegado al gobierno ha volcado todos sus esfuerzos para sostenerse y someter a sus opositores por métodos violentos, haciendo uso de unas pocas veces vista capacidad de eliminar las instituciones, romper las leyes y cercenarle a la población sus derechos y libertades.
Para Morales, el cerco al Oriente se convirtió en su leit motiv, en el objetivo y blanco en el que confluyen todas sus políticas, razón por la que sus ministros han comandado varios cercos instrumentados también sobre otros departamentos que en su momento apoyaron el proyecto de autonomías departamentales, como es el caso de Cochabamba y Chuquisaca, quienes tuvieron que pagar con violencia y sangre de sus mártires la decisión de inclinarse por las autonomías y adherirse a la visión de país que embanderan los pujantes pueblos del Oriente.
Morales, sabe que ha accedido al poder para implantar en Bolivia un proyecto de dominación y no un proyecto de gobierno, todos los términos azucarados con los que pretende endulzar los oídos del mundo como el de: cultura del buen vivir, revolución cultural, cultura del amor, preservación de la naturaleza, restitución de derechos a los indígenas, preocupación por los pobres, lucha contra el imperio, que emplea sobre su proyecto que califica de “revolucionario” son pura y simple retórica usada para tratar de cubrir las impúdicas intenciones que lo mueven y que están estrechamente relacionadas con la política de violencia de Estado que su gobierno está desatando bajo el rotulo de “Revolución en Democracia”.
El cerco estuvo planteado desde que Evo asumió el gobierno, porque ahora vemos que sus planes no aceptan el pluralismo, la diversidad y el respeto a las libertades. Ahora sabemos que sólo se tomó el tiempo para armar un discurso que plantea como un muro, un paredón de ideas atrabiliarias, el eco distractivo con el que intenta tapar el clamor de un pueblo que está siendo acallado, amordazado y reprimido con ideas falsas y mentirosas que pretenden erigirse como una cortina de humo mientras se persigue y mata a ciudadanos y se cercenan libertades y derechos.
Estamos reparando en este cerco porque se ha convertido en una masa humana de más de 50.000 personas reclutadas, traídas, acarreadas, pagadas y recibiendo estipendios, armas, órdenes e instrucciones de Evo Morales y sus ministros, decididos a masacrar al Oriente, a destruir las entrañas de nuestra tierra, a matar las ideas progresistas, la cultura de la apuesta a triunfar, la visión que es la que comparte el Oriente con los ciudadanos libres de este país que defienden ahora la democracia porque no pueden aceptar un retroceso al salvajismo cavernario de las imposiciones, el garrote, la persecución, la invasión y la violencia totalitaria.
La gran masa humana que Evo ha movilizado sobre Santa Cruz, nos permite plantearnos algunas cuestionantes para comenzar a desactivar el cerco al Oriente no sólo desde fuera, desde los factores externos, sino también desde el interior, desde dentro de nuestra propia tierra. En este sentido debemos plantear en primer lugar la conformación de nuestra sociedad como si se tratara de un sujeto histórico y social, siguiendo a Michell Foucault debemos plantearnos una ontología crítica que nos lleve a una arqueología social desde donde podamos entender a nuestra sociedad, sus éxitos y sus fracasos del presente.
El cerco que se cierne sobre Santa Cruz, se constituye en la visión de lo que desde afuera pero también desde dentro de nuestra sociedad ha ido armando esta situación de emplazamiento y amenaza contundente. Siguiendo a Focault, la pregunta obligada debe ser “Cómo nos hemos constituido como sujetos de nuestro saber, como nos hemos constituido como sujetos que ejercen o padecen relaciones de poder, como nos hemos constituido como sujetos morales de nuestras propias acciones”. Debemos iniciar nuestro propio cuestionamiento para llevarnos a descubrir si nos hemos construido hasta aquí como una sociedad libre o más bien como sociedad propensa a padecer la opresión.
Vemos que Evo no quiere una sociedad libre y por eso nos plantea un proyecto de enemigos internos y externos -cambas- Imperio Norteamericano- , los mismos que utiliza para hablar en nombre de la “seguridad nacional y la paz social” y para prescindir de la democracia con el consentimiento de la propia democracia, pues su proyecto se impone a la fuerza, no se negocia pero utiliza las urnas en calidad de morfina para que el cuerpo social delire mientras le quitan la democracia.
Todo su proyecto se centra en el establecimiento de una férrea línea de opinión que manda e impone una línea discursiva apoyada por la propaganda, que se defiende a capa y espada aunque esta se aparte ostensiblemente de la realidad.
Pero, ¿porque los cruceños no han podido romper y perforar estas líneas discursivas?, porque entre otras cosas que no se pueden analizar en este espacio, el discurso cruceño ha sido poroso, receptivo a tomar la línea discursiva del Mas, tratando de mimetizarse en algunos aspectos con la línea Masista o por lo menos tratando de mostrar que no se enfrentaba u oponía radicalmente a ella; esa es una prueba de que no se porta un discurso y que una sociedad está dejando las puertas abiertas al que no viene en calidad de amigo.
Esto llevó a errores graves, a culipandeos de acciones y discursos que trataron de acomodarse entre el socialismo bárbaro de Morales y el autonomismo que creció como una antorcha pero que faltó que se posicionara en un fuerte discurso y estrategia eficaz.
Este error trae aparejado otros, como aquel de creer que Santa Cruz puede sola, que incluso debe prescindir de nuestros hermanos del Oriente y otros que se anexaron al proyecto autonomista, que hay que irlos barriendo o perdiendo en el camino como los pedacitos de pan que dejó para marcar su ruta Hansell y Gretel y que inmediatamente se comieron los cuervos, como el de que todos los que ejercen un pensamiento crítico son radicales y deben ser tildados como enemigos de Santa Cruz, como el de que las cosas se las debe hacer entre unos cuantos porque los que toman las decisiones deben ser unos pocos y el pueblo que aporta con toda su lucha, con sus brazos, con su cabeza, con su corazón, con sus pulmones debe quedar fuera y al final sólo.
Voy a respirar ahora, tomar un poco de aire, mientras los que tienen que hacerlo se ocupan de ver si pueden digerir este análisis y cuestionamiento que es el que podrá liberarnos, sacarnos del cerco, restituir nuestra condición de sociedad libre.
En tanto y en cuanto nos quitamos los grilletes internos, no debemos permitirnos claudicar, nuestra dirigencia no debe firmar la sentencia de muerte de meter los Estatutos autonómicos dentro de la constitución masista, sin que esta cambie un tilde. No podemos resolver en cinco días una problemática estructural, los países civilizados han demorado años, meses, porque nosotros tenemos que correr a rendirnos ¿Por qué Evo tiene que irse a dar un discursito en la ONU? No seamos ridículos. Mientras tanto utilicemos el método de Gandhy, no a la violencia, nada de agresiones, nosotros con nuestro corazón de cruceños amantes de nuestra libertad esperémoslo en nuestra plaza, sin agresión, para que el mundo vea la violencia de la que los Masistas son capaces. Gracias a la valentía de Cochabamba, Sucre y ahora de Pando, el mundo los mira atento, los está mirando y nosotros también nos estamos mirando por fin. No nos rindamos, comencemos la resistencia pacífica.

ANTONIO ARUQUIPA: LA "NUEVA" CONSTITUCION

"Compatibilizar” la Constitución del MAS con los estatutos autonómicos o superar las “contradicciones” de ese texto son esfuerzos insuficientes del Gobierno para barnizar de legitimidad un proyecto de poder que busca la destrucción de la democracia. Para ser más claros, hablamos de la intención de constitucionalizar un sistema de gobierno en el que se suprimen libertades ciudadanas y se someten los órganos de poder del Estado a un suprapoder denominado control social, que en realidad es un omnímodo control político sindical de ejecución del “cambio” impulsado por el MAS. El proyecto pretende además imponer un Poder Legislativo monopartidista que decide, legisla e incluso modifica la Constitución por mayoría, hasta convertir a la Carta Magna en un instrumento jurídico del Gobierno. En la primera disposición transitoria de la Constitución del MAS se establece que el Congreso actual aprobará por mayoría absoluta, en 60 días, un régimen electoral para elegir en 120 días Presidente, Vicepresidente y Congreso Plurinacional. Esto quiere decir que en 180 días, seis meses, se elegirán Gobierno y Congreso, con reglas de juego aprobadas por la mayoría parlamentaria del MAS, que tiene 84 de los 157 curules en el Parlamento. Con esta disposición transitoria, el MAS puede convocar a elecciones de todos los cargos electivos (Ejecutivo, Legislativo y Judicial) con un diseño territorial electoral hecho a su medida, asegurándose todos los espacios institucionales nacionales, departamentales, regionales, provinciales, municipales y entidades indígenas originarias campesinas. Para someter al Poder Judicial, la Constitución del MAS rompe con el principio de igualdad ante la ley y promueve la segregación racial en la administración de la denominada “jurisdicción indígena”, cuyos fallos, al ser “irrevisables”, atentan contra la Declaración Universal de Derechos Humanos que garantiza el derecho ciudadano a un recurso efectivo ante los tribunales sin distinción de ninguna índole. La “justicia comunitaria” asume igual jerarquía que la “ordinaria” y se aplica por usos y costumbres en cada una de las 36 naciones del Estado Plurinacional. Es decir, existirán por los menos 36 sistemas jurídicos en el país. El Poder Judicial en la propuesta es en realidad un instrumento político que pierde su independencia al estar compuesto por jueces elegidos en votación universal administrada por una Corte Plurinacional Electoral, cuyos cinco miembros serán designados por el partido en función de Gobierno, con normas aprobadas por la mayoría oficialista en el Congreso. El control de constitucionalidad y la defensa de derechos y garantías constitucionales estarán sujetos a los designios del gobernante y su partido porque el Tribunal Constitucional estará integrado por magistrados designados por los “movimientos sociales”. El MAS pretende convencer de que su Constitución es incluyente y representativa de los pueblos indígenas. La realidad es otra. El proyecto crea el Control Social de los “movimientos sociales” que representa la concentración del poder político con atribuciones para intervenir en todos los órganos de poder. Otra intención del proyecto es la reelección vitalicia del presidente Morales. Esto atenta contra los principios ancestrales de alternabilidad de la autoridad en las comunidades aymaras e indígenas. No podemos dejar de mencionar el artículo 108 que demanda a los periodistas informar con “veracidad y responsabilidad”, preceptos que pueden servir a las milicias para perpetrar atentados y agresiones contra la libertad de expresión en cumplimiento de los preceptos de la “nueva” Constitución.
* Periodista y constituyente de Podemos

EL COMERCIO DEL PERU: LA CRISIS EN BOLIVIA

Por Alejandro Deustua. Internacionalista
Pocas veces en la historia latinoamericana ha acontecido que un gobernante que logra el respaldo de 64% de la población persista en la confrontación con sus ciudadanos, en la destrucción de su estado y en la imposición de un orden interno que demuele deliberadamente el Estado de derecho, la cohesión nacional y que genera inestabilidad regional con el peculiar aval de no pocos vecinos.
Es que a falta de opción armada, ese gobierno autoritario se ha empeñado en desarrollar, mediante la arbitraria imposición normativa, una anacrónica revolución que, para serlo, reclama como enemigos a los que procuraron, con exceso, la reforma liberal.
Estos, a su vez, entendiendo que esa revolución no encuentra amparo legítimo en la fuerza militar, han decido confrontarla agudizando la fragmentación del Estado de derecho. El espiral de ingobernabilidad consecuente tiene al país al borde del abismo desde hace tres años sin que se haya precipitado en él, probablemente, porque las redes de protección externa son hoy más vigorosas de lo que parecen.
Sin embargo, los gobiernos sudamericanos siguen prestando apoyo al gobierno del señor Morales antes de exigirle el abandono de la confrontación, prevenir posibles desbordes hacia países vecinos (una de cuyas manifestaciones ya es evidente en Puno) y garantías contra la proyección regional del conflicto que encuentra en potencias hostiles sudamericanas (Venezuela) y extrarregionales (Irán) grandes interesados.
De esta manera, el líder que logra convocar el apoyo de miles de ciudadanos excluidos, cuya emergencia es producto de la reforma económica y democrática de hace un cuarto de siglo, no solo los conduce hacia un destino de violencia y postración sino que pretende similar autodestrucción para el resto de los latinoamericanos.
Si ese liderazgo basado solo en la experiencia sindical y cocalera del señor Morales explica su peculiar forma de gobierno (confrontar, ganar apoyo, dialogar después, volver a confrontar y así sucesivamente), la más compleja explotación del sentimiento de excepcionalidad boliviano sugiere una urdimbre mayor.

En efecto, este mesías que emparenta el indigenismo con las formas dictatoriales de Bolívar, olvidando su fundamento republicano, ha pasado de manipular la condición mediterránea de su estado a traficar con su potencial energético, para luego identificar a su país con la hoja de coca, presentarse como campeón de lo vernacular y lo ambiental y reclamar, de paso, su reiterada filiación castrista.
Envuelto en esta marketera maraña mitológica, el señor Morales ha desembarcado a Bolivia de las posibilidades de corregir racionalmente los excesos reformistas de la década pasada. Y con ese sustento ha definido a su país como punta de lanza sudamericana del totalitarismo caribeño, del islamismo radical iraní y del núcleo de países antioccidentales. Como consecuencia, su virulencia antiestadounidense es solo una expresión de su vocación antihemisférica y antiglobal.
En medio de la agudización de la crisis boliviana ciertamente no es obligación de los países latinoamericanos proteger al gobierno del señor Morales sino procurar el cambio sustantivo de su conducta. El deber regional consiste en promover en Bolivia un gobierno democrático que genere gobernabilidad incluyente, cohesión interna, estabilidad jurídica y la cancelación de la hostilidad en su comportamiento internacional.
http://www.elcomercio.com.pe/edicionimpresa/Html/2008-09-16/la-crisis-bolivia.html

A LOS OBSERVADORES DEL DIALOGO

La comunidad internacional sigue siendo engañada en su buena fe por Evo Morales, con la ficción de que es el primer indio que ejerce la Presidencia de Bolivia. En realidad, es un mestizo, como la mayoría de los bolivianos (62 por ciento).
La otra farsa con la que encandila al mundo es que se atribuye ser un ferviente demócrata, cuando es un autócrata megalómano. En un discurso admitió que comete ilegalidades y con un decreto declaró “patrimonio nacional” la casa donde habría nacido en el campo, en Orinoca.
Incautos de las clases media y alta que votaron por él en las elecciones del 2005, creyendo que democráticamente cambiaría al país. Pero no fue así, más bien lo que hizo es dividir a los bolivianos y estimular las diferencias raciales.
Gasta discrecionalmente los recursos del país y no informa sobre lo que hace con los elevados ingresos que recibe el Estado por la exportación de gas natural, que es obra del “neoliberalismo”. (Chile creó un fondo de estabilización con los recursos excedentes del cobre).
El año pasado, en dos reuniones con sus partidarios, le observaron que no había coordinación en el Gobierno, en tanto que la empresa privada sostiene que no existe gestión administrativa. Morales delega esta tarea a algunos de sus ministros, mientras él se pasa el tiempo viajando en un helicóptero venezolano, comprando conciencias y adhesiones con cheques que dice son regalos de Hugo Chávez.
El ingreso por las exportaciones del 2007 ascendió a 4.780,1 millones de dólares, por el excepcional crecimiento de los precios del gas y de otros productos en los mercados internacionales; en 1992 y 1993 los ingresos apenas fueron de 741 millones y de 786 millones de dólares, respectivamente. Tal era la pobreza del país. En cambio, ahora el Gobierno se da el lujo de estatizar ex empresas públicas, pagando decenas y hasta centenas de millones de dólares, nada más que por satisfacer su ego de “nacionalizador”.
No hubo la pregonada “nacionalización” de las empresas petroleras, se trató de firmar nuevos contratos e imponerles un elevado aumento de impuestos. En represalia, dejaron de invertir, por lo que ahora hay déficit de producción para el consumo interno y la exportación.
En lo político, el escándalo mayor es que sus adeptos aprobaron una Constitución espuria e inspirada en el anacronismo, con la que Morales pretende la reelección indefinida, entre otras desmesuras. Destruyó la institucionalidad del Estado, empezando por eliminar al Tribunal Constitucional. Con un gran fraude se impuso en el referéndum revocatorio. Sin pudor alguno, por ser el líder de los productores de coca —materia prima de la cocaína—, autorizó el aumento de la producción de la hoja, por lo que en Bolivia actualmente se produce la droga como nunca.
*Alberto Zuazo N.es periodista.

Editorial La Razón: Las minorías en democracia

Una de las condicionantes esenciales de la democracia es el respeto a las minorías, porque de lo contrario se daría campo libre a las arbitrariedades hegemónicas que pretendan ejercer las mayorías a título de haber obtenido más votos en los procesos electorales. En casos como éstos, las minorías asumen la función de defensoras de la libertad y de fiscalizadoras de la institucionalidad de los países.
De esta forma, las minorías son una parte sustentadora de la libertad, del ejercicio del disenso, de la crítica, de la opinión y del respeto a la información pública; en suma, de la libertad de expresión. Los constitucionalistas consideran que estos bienes públicos tienen que ser preservados, necesariamente. Entonces, a partir de la aplicación de los valores del pluralismo, la tolerancia y el resguardo de las minorías se puede sostener que el gobierno de las mayorías es efectivamente democrático.
La oportunidad de incidir en esta temática deviene de una serie de declaraciones efectuadas por autoridades del Gobierno boliviano. A propósito del proceso de diálogo que se inició en Cochabamba, algunos políticos del MAS han dado muestras de estar perdiendo la paciencia con la oposición, que se niega a firmar acuerdos sin consensos previos.
Cuando el Gobierno se refiere en forma desdeñosa a las minorías, por ejemplo señalando que éstas no pueden llevar adelante un proyecto nacional hasta “que ganen las elecciones como nosotros hemos ganado”, al parecer toma como referencia los resultados del último referéndum, en el que el Sí logró el 67% de los votos.
Es lógico suponer que una buena parte de ese porcentaje de ciudadanos respalda el proyecto gubernamental del MAS, pero no todo. El 10 de agosto, la población fue convocada para ratificar o revocar el mandato del Presidente, del Vicepresidente y de los prefectos, no para pronunciarse en las urnas sobre las políticas de Evo Morales.
La única referencia exacta que se tiene al respecto son los resultados de los comicios generales de diciembre del 2005, cuando el presidente Morales logró el 54 por ciento de los votos, es decir que las minorías constituyen el 46 por ciento restante.
Así, tanto las mayorías como las minorías ocupan sus respectivos espacios en la política nacional. Las minorías, a pesar de no detentar el poder, tienen derechos y obligaciones, entre otros, preservar los valores democráticos del país. Aunque fueran marginales, en toda sociedad merecen respeto.
En el pasado, las coaliciones que se formaban para posibilitar la gobernabilidad del partido de turno funcionaban en el mismo sentido que se está viendo en la actualidad. En el sentido de la exclusión de las minorías, consecuentemente, la era “neoliberal” no se diferencia de la etapa de cambio que busca impulsar el MAS.
No le hace nada bien al Gobierno despreciar a la oposición calificándola de minorías o fuerzas locales. En contrapartida, debería trabajar con ella para honrar su promesa de llevar adelante una gestión dando preponderancia a la inclusión, luego de que importantes sectores de la sociedad boliviana quedaran excluidos de las políticas públicas durante décadas.
El esperado éxito del diálogo depende de la racionalidad y la honestidad de las partes, del respeto mutuo hacia sus respectivas condiciones de mayorías y minorías.

CONALDE gestiona protectorado para evitar los abusos de este gobierno

El presidente del Comité Cívico del Beni, Alberto Melgar, reveló este miércoles que las regiones que componen el Consejo Nacional Democrático (Conalde) iniciaron gestiones para conformar un protectorado, aún no saben con qué país, para evitar más abusos y atropellos que, aseguran, sufren por parte del Gobierno en los departamentos denominados autonomistas.“Hemos solicitado un protectorado ante la eventualidad que el Gobierno quiera arremeter contra las regiones autonomistas, como ya lo ha hecho con Pando dictando un estado de sitio, además de confinar y detener a su Prefecto (Leopoldo Fernández) y perseguir a dirigentes cívicos”, expresó.Explicó que la decisión de solicitar un protectorado, a un determinado país, emergió de los prefectos y representantes de instituciones de los departamentos de Pando, Tarija, Santa Cruz, Beni y Chuquisaca que denunciaron recientes arremetidas del Gobierno y sus organizaciones sociales.Se refirió al estrangulamiento al que está sometido el pueblo beniano, por parte del Gobierno, cortando el suministro de combustible y de alimentos, lo cual es atentar contra la vida de las personas, entre otros graves problemas.Dijo que el protectorado servirá también para evitar lo que sucedió en Pando cuyo Prefecto se encuentra en la cárcel de San Pedro, La Paz, acusado por la Fiscalía paceña por los delitos de asesinato, terrorismo y asociación delictuosa.“Si eso hace el Gobierno, nos da unas claras luces que en este país, nadie, absolutamente nadie, desde Cobija hasta Tarija y hasta donde sea, nadie tiene sus derechos garantizados”, indicó.Melgar, aclaró que se están haciendo gestiones para conseguir un protectorado, se tienen que cumplir ciertos procesos de orden diplomático para lograr ese propósito.

DEFIENDE TUS DERECHOS, VOTA NOO!!

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