Este blog ha sido creado para que los paceños nos quitemos el estigma de que somos masistas. LA PAZ NO APOYA AL MAS, La Paz no apoya los afanes totalitarios del gobierno de Evo Morales. Bienvenidos los nuevos lectores: LA PAGINA SE ACTUALIZA DIARIAMENTE

miércoles, 3 de diciembre de 2008

El cardenal "protagonista"

El matutino de mayor circulación en España, El País, ha designado al cardenal boliviano Julio Terrazas como uno de los 100 “protagonistas del 2008”. ¡Qué reconocimiento tan merecido! Todos conocemos la trayectoria evangélica y cívica del purpurado. Sus homilías dominicales derraman celo apostólico al mismo tiempo que compromiso con Bolivia, sensatez política y afán de concordia. Sólo que estas cualidades no complacen a ciertos altos funcionarios extremadamente irritables. Y es una pena porque, si el Sr. Presidente y sus colaboradores hubiesen escuchado a tiempo los consejos pacificadores del Cardenal, se hubieran evitado muchos tropiezos.
Pues bien; la distinción tributada por el periódico español llegó justo cuando Mons. Terrazas advertía al país entero, aunque el destinatario principal del mensaje era el Gobierno, sobre los avances del narcotráfico en Bolivia. Más hectáreas de coca en zonas interdictas, más fábricas de droga esparcidas por campos y ciudades, más consumo interno y más exportación. Y, lo más grave, mayor violencia de los narcotraficantes. El viernes, una emboscada de narcotraficantes costó la vida a un policía y dejó heridos a otros siete, entre ellos el teniente que mandaba la patrulla. El hecho tuvo lugar en San Germán, trópico cochabambino, cuando un destacamento de Umopar procedía al allanamiento de una fábrica de cristalización de droga. Y todavía algunos viceministros tienen la desvergüenza de acusar al Cardenal de “hacer política”. ¿De qué política hablan? ¿De la utilización de la mentira y la denuncia falsa como instrumento de gobierno, del empleo de los ataques a la prensa independiente con el fin de ocultar los grandes latrocinios a las arcas del Estado?
En vista de lo que ocurre, el Cardenal exhortó a todos a esforzarse “para que Bolivia no sea el centro donde se acumula la droga y, con la droga, el crimen y la maldad”. Así las cosas, hasta hace poco hablábamos de la “colombianización” de Bolivia, entendiendo por tal el connubio del narcotráfico con la guerrilla de las FARC, hecho que podría llegar a Bolivia en la medida que se extienden los cultivos de la “hoja sagrada”. Hoy podríamos hablar también de la “mexicanización”, a la vista de la terrible ola de asesinatos por el pérfido negocio de la droga. ¡Y el Gobierno boliviano todavía se precia de haber decidido la machada de expulsar a la agencia norteamericana antidroga!
Hechas estas necesarias precisiones, no quisiera limitar el “protagonismo” del Cardenal a su última advertencia sobre la amenaza real del narcotráfico. Más allá de esta señal de alarma, la constante acción del Arzobispo cruceño ha sido predicar la concordia entre los bolivianos y ofrecer sus buenos oficios para lograrla. Pero el Gobierno le ha desairado y, peor aún, el propio Presidente, así como algunos de sus íntimos colaboradores, siguen comportándose groseramente con el prelado. Pues bien, si hubiese que analizar las causas de esta inquina del Gobierno para con la Iglesia Católica, podría deducirse que es una reacción a la imposibilidad de someterla al imperio de los gobernantes, tal como ha ocurrido con la obsecuencia política de las FFAA o el sometimiento partidista del Poder Judicial. ¿A dónde estamos llegando?
*José Gramuntes sacerdote jesuita y director de ANF.
http://www.la-razon.com/versiones/20081203_006475/nota_246_722953.htm

Intolerancia contra el Cardenal Terrazas

El gobierno de Evo Morales está incurriendo en una lamentable actitud de intolerancia al rebatir, en términos inapropiados, las palabras emitidas por el cardenal Julio Terrazas en su homilía del domingo. El prelado de la Iglesia Católica, una religión que congrega a aproximadamente el 80 por ciento de la población boliviana, de forma excepcional se ha referido al narcotráfico como un tema específico que le preocupa, al igual que a mucha gente del país.
Las autoridades del Gobierno, hasta ahora, no tuvieron más respuesta que el ataque cuando se refirieron al cuestionamiento del Cardenal, que dijo que Bolivia “se va convirtiendo en el espacio donde están dominando los narcotraficantes, sin Dios y sin ley”. Pudieron haber demostrado que monseñor Terrazas estaba errado en su información, pero no lo hicieron y, por el contrario, apelaron al fácil recurso de la ofensa.
El Cardenal, por lo demás, tiene derecho a opinar en sus homilías sobre los asuntos que considere pertinentes.
En cuanto al crecimiento de la actividad del narcotráfico, todos saben en Bolivia que ésa es una realidad de estos tiempos.
Por eso mismo surgió la preocupación de Terrazas. “Hemos visto aterrados los hechos criminales ocurridos en la India y nos duele que haya tantas víctimas del terrorismo. En Bolivia no estamos lejos y quizá no es el mismo terrorismo, y hay un hecho que debe preocuparnos...”.
Que un gobierno censure de manera permanente a un cardenal o a cualquier autoridad jerárquica, del credo religioso que fuere, denota un rasgo de intolerancia que no se corresponde con el sistema democrático. Si se pretende acallar a un representante de la Iglesia de la calidad moral del Cardenal, ¿qué se puede esperar del trato para el común de los bolivianos?
La Ley 1008 admite la legalidad del cultivo de 12.000 hectáreas de coca en todo el territorio nacional, pero el presidente Evo Morales ha autorizado que se amplíen a 20.000. Al margen, existen versiones de que los cultivos irregulares podrían bordear ya las 30.000 hectáreas, con lo que el panorama empeoraría.
Antes que atacar a quienes critican esta situación, el Ejecutivo debería explicarle al país cómo piensa reducir la ascendente actividad del narcotráfico.
http://www.la-razon.com/versiones/20081203_006475/nota_245_722964.htm

Susana Seleme Antelo: Los muertos que vois matais

…Gozan de buena salud”, le hizo decir José Zorrilla al mala gente y gatillo fácil de Juan Tenorio, a quien el recuerdo de los hombres que mató lo atormentaron en vida. En nuestro caso, los muertos que mató el MAS en Pando, Cochabamba, Sucre, Tarija y Santa Cruz, además de los de Huanuni, gozan de buena salud: se los recuerda siempre con dolor y respeto. Y también gozan de buena salud los hoy presos y secuestrados, como Leopoldo Fernández, los civiles pandinos, los cívicos tarijeños y los jóvenes unionistas cruceños. A todos ellos los arropa la solidaridad de una sociedad democrática que no es racista, vengativa ni arbitraria como la sociedad política del MAS. Y también goza de buena salud en el respeto colectivo el amenazado por traición a la patria, como el comunicador y analista Carlos Valverde, a quien tienen en la mira dos militares abogados de La Paz. Y aunque todo vale para meter preso al dirigente cívico cruceño Branko Marinkovic, que ya tiene una querella penal, también goza de muy buena salud en su región y más ‘allacito’. El Gobierno lo acusa de participar en el devaluado por mentiroso atentado terrorista a un gasoducto en el Chaco. Para los furibundos hombres del MAS, no vale el informe de Transierra en el que se niega que la explosión, que sí existió por fallas técnicas y humanas, fue producto de un dinamitazo terrorista. Por ese hecho ya fue detenido el también cívico de Tarija, Reynaldo Bayard, de quien se dice fue apresado gracias a la colaboración de la Inteligencia argentina, la misma Inteligencia del Plan Cóndor de las dictaduras de los años 70 y 80. En una operación planificada, con armas para matar, por el Gobierno y el ministro ex capitán, mueren primero tres pandinos y un beniano. Y ahora resulta que ahí hubo ‘masacre’, según el oficialismo y Unasur, porque en el enfrentamiento –que fue precisamente eso– murieron 12 campesinos, acarreados por el poder central. Piden castigo con rayos y centellas para unos, los adversarios por supuesto, ignorando a sus muertos, pero honor y gloria para los capitanes y quienes tiñeron de sangre la tierra pandina, como el ‘mariscal’ de la batalla de La Calancha. Ahí no hubo muertos oficialistas, pero sí tres chuquisaqueños que pedían capitalidad. El mariscal de tan pírrica victoria y el resto de masistas creen que estarán en el poder para eterna memoria, inmunes al veredicto de la historia. Olvidan que, años más, años menos, el poder siempre es efímero. Llevan presos a La Paz a tres unionistas, por haber agredido a un ‘ilustre’ coronel de la Policía, pero los policías que agredieron con saña a los discapacitados en Santa Cruz andan frescos y tranquilos. Igual que el policía de la guardia presidencial que atentó, ése sí con dinamita, contra un canal privado de televisión en Yacuiba y salió de una detención preventiva a paso de vencedor. Mientras tanto, el ‘Vice’ y el ministro de Gobierno amenazan con que ‘el peso de la justicia caerá sobre las cabezas’ que tengan que caer y apuntan al prefecto cruceño, Rubén Costas, que sigue entregando obras en provincias; al tarijeño, Mario Cossío, a la prefecta Savina Cuéllar y al cívico chuquisaqueño John Cava. Los masistas quieren dejarnos sin líderes. No se dan cuenta de que la fuerza de las luchas por la autonomía, la democracia, la libertad y el debido proceso no dependen de caciques ni jefes mesiánicos. Radica en el liderazgo colectivo de un tejido social que protege a sus dirigentes estén donde estén. Por eso gozan de buena salud.
* Máster en Ciencias Políticas
http://www.eldeber.com.bo/2008/2008-12-03/vernotacolumnistas.php?id=081202225138

Bolivia se convirtió en una "gigantesca fábrica de drogas"

Los legisladores de la oposición expresaron, este martes, su temor porque el país se esté convirtiendo en una “gigantesca fábrica de droga” que pone en peligro la estructura de la sociedad y a la familia boliviana.La oposición se sumó, este martes, a las observaciones que hizo el Cardenal Julio Terrazas en torno al peligroso demonio del narcotráfico en Bolivia, en tanto que el oficialismo reaccionó de forma incómoda y volvió a reiterar que en esta gestión se superaron todas las metas de interdicción al narcotráfico.El jefe de Bancada de Podemos en el Senado, Róger Pinto, afirmó que no se necesita ser un experto para saber que Bolivia se está convirtiendo en el paraíso de los narcotraficantes ante la fragilidad de la Policía, la justicia y la institucionalidad del Estado”. “A quién quiere proteger el Gobierno (...) tiene algo que ver el Gobierno con el narcotráfico? se preguntó el senador Pinto, al señalar que el Cardenal Julio Terrazas, fue franco al expresar su preocupación sobre el incremento de la producción de droga.“Al Gobierno le incomoda la opinión de un boliviano o de algo que nos preocupa a todos. No se necesita investigar mucho para saber que este país este inundado de droga (...) el Cardenal Terrazas es boliviano y tiene el derecho de emitir cualquier opinión.
http://lapatriaenlinea.com/index.php?option=com_content&task=view&id=197&Itemid=1

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