Este blog ha sido creado para que los paceños nos quitemos el estigma de que somos masistas. LA PAZ NO APOYA AL MAS, La Paz no apoya los afanes totalitarios del gobierno de Evo Morales. Bienvenidos los nuevos lectores: LA PAGINA SE ACTUALIZA DIARIAMENTE

martes, 16 de diciembre de 2008

Líderes cruceños piden voto por el NO


Ministro Presidente

En Bolivia hemos descubierto una nueva figura política, la del “Ministro Presidente”. Se trata de un ministro que tiene más peso y es más importante que el Presidente de la República. Me estoy refiriendo al Ministro de la Presidencia, defendido a capa y espada por el presidente Evo Morales frente a las imputaciones que formuló el ex presidente Ejecutivo de la Aduana Nacional contra esa autoridad en las que le atribuye su participación en actividades delictivas relativas al contrabando de mercaderías.
En el contexto de un escándalo político como el del presente caso, en lugar de ser el Ministro de la Presidencia el fusible del Presidente de la República; Evo Morales, con su defensa anticipada y apasionada del ministro, se convierte en el fusible de Juan Ramón Quintana. ¿Qué sucedería con el Presidente de la República si, después del debido proceso legal, la justicia llegara a la conclusión —afirmada en una sentencia con calidad de cosa juzgada— de que el Ministro de la Presidencia es culpable y responsable de los hechos que le atribuye el ex presidente Ejecutivo de la Aduana?
El análisis de este caso presenta dos planos: i) el jurídico y ii) el político.
En el plano jurídico, el Ministro de la Presidencia, como el Prefecto del departamento de Pando o como cualquier otro ciudadano que es imputado por la comisión de un delito, tiene el derecho constitucional a la presunción de inocencia mientras no exista una sentencia condenatoria ejecutoriada que declare su culpabilidad. Como paradoja, el Ministro de la Presidencia encabezó un linchamiento mediático del Prefecto de Pando, pasándose por la tapa la presunción de inocencia. En este momento le calza como anillo al dedo a este ministro el lema de “trata a los demás como quisieras ser tratado”, o el de “la justicia tiene que estar por encima y al margen de la manipulación política”.
El Ministro de la Presidencia no puede estar por encima de la ley y la justicia. Cuando decide por sí y ante sí que no se someterá a una investigación porque se considera inocente, se atribuye indebidamente un privilegio que no lo tiene ni el Presidente de la República y menos cualquiera de los ciudadanos de a pie que vivimos en este amado país; ante la menor infracción de tránsito, tenemos que pagar la multa que corresponde.
Resulta imperiosa la investigación independiente e imparcial de estos hechos (también de los hechos de Pando; una investigación no tiene por qué tapar a la otra) porque se tiene que dar una señal clara y contundente a la sociedad de que el Estado no está dispuesto a ser cooptado por la delincuencia organizada del contrabando.
En el plano político, como señal de transparencia para la investigación, es lamentable que Evo Morales no hubiera destituido al Ministro de la Presidencia como lo hizo anteriormente con otros funcionarios de menor jerarquía. Distinta fue la actitud de Barack Obama con el Gobernador del Estado de Illinois o la de Alan García con su jefe y ministros del gabinete.
*Carlos Alarcón es abogado constitucionalista.
http://www.la-razon.com/versiones/20081216_006488/nota_246_731280.htm

El informe que mancilla Bolivia

Por: Edmundo Rocabado V. (*)Todos pensábamos que la presencia de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) en Bolivia iba a ser un instrumento para consolidar la democracia y sometimiento a la legalidad, aparte de fortalecer los derechos humanos; sin embargo, la institución se desfiguró emitiendo el informe de conclusiones con evidente parcialización sobre los acontecimientos sangrientos ocurridos en pando el pasado 11 de septiembre.La redacción de aquel documento fue encargada a una comisión encabezada por el argentino Rodolfo Mattarollo, quien aprovechando de su afinidad política con el gobierno boliviano, dio rienda suelta a serie de suposiciones sin reflejar con claridad e imparcialidad los sucesos que ensangrentaron al país.
El informe es una absurda intromisión a nuestro ordenamiento jurídico; mancilla y hiere a los bolivianos y a los que están en labor de magistrados al calificar como “masacre, crímenes de lesa humanidad y delitos comunes” lo ocurrido en Pando, sin tomar en cuenta las denuncias que pudieron aportar los que no son adherentes al MAS, partido de gobierno, pero que también sufrieron excesos de campesinos militares y policías.Descaradamente Mattarollo afirma que no se tomó en cuenta testimonios de la oposición por ser “inverosímiles”; pero ¿cuánta verdad recogió el argentino y sus acompañantes que comparten ideológicamente con masistas? Esta pregunta permanecerá en la mente de periodistas que no hacemos demagogia, que no nos parcializamos con nadie, sino, defendemos la verdad, la honestidad y luchamos siempre en contra de gobiernos arbitrarios, prepotentes, abusivos; gobiernos que buscan “padrinos’ para seguir cometiendo excesos, violar derechos humanos; padrinos extranjeros que se atribuyen derechos para juzgar e inducir a gobernantes cómo establecer sentencias, desconociendo que nuestro país tiene leyes para todo caso o delito, leyes amparadas por la Constitución Política del Estado.También es lamentable que el Ministerio Público bajando la cerviz de sus integrantes ante la presión del Ejecutivo, utilizarán el informe de Unasur como prueba de las investigaciones que realiza, sabiendo que el documento es parcial y reprobado por enorme sector de la ciudadanía y partidos de oposición.La prensa nacional y los periodistas, a quienes, equivocadamente, nos estigmatizan y los califican como aliados de la derecha, a través de editoriales y opiniones de prestigiosos analistas, critican el informe de Unasur, afirmando que el documento tiene “tendencia partidista dominante de quienes conforman esa comisión”. Prosiguen: “lo que hizo Unasur es algo que desagrada a los organismos internacionales y hace flaco servicio al gobierno” (diario Opinión de Cochabamba).Añade: refiriéndose a los miembros de la comisión “ocultar o quizá nunca lo intentaron porque sus más audaces posiciones ideológicas y sus compromisos”.El Presidente Morales reconoció que Unasur no goza de legalidad y no ha sido reconocida su funcionamiento; entonces, ¿hacia dónde vamos?, ¿quiénes nos quieren manejar? y ¿quiénes quieren hace suyas nuestras leyes? Preguntas que flotan sin respuesta, tampoco creeemos que ningún país del Mundo puede aceptar cualquier intervención descara a su nacionalidad.Ese informe de marras tiene muchas lagunas y emite juicios sin valor real y en ningún párrafo hace mención a la presencia en Pando del Ministro de la Presidencia que puso la leña para encender la hoguera, menos testimonia la muerte violenta de Pedro Oshiro, uno de los primeros muertos aquel fatídico día.(*) Periodista
http://lapatriaenlinea.com/index.php?option=com_content&task=view&id=1338&Itemid=33

Los bolivianos debemos estar a buen resguardo de un gobierno dictatorial

http://www.elmundo.com.bo/Secundarianew.asp?edicion=16/12/2008&Tipo=Politica&Cod=7799

Empezaron a firmar la polera gigante por el NO al proyecto de Constitución


lunes, 15 de diciembre de 2008

Editorial La Prensa: En la ruta de lo ilícito

Eso de infringir la ley es algo que en este Gobierno acusa una extrema recurrencia. Casi no hay semana en que la gente afín al Movimiento Al Socialismo no agregue nuevas perlas a su largo rosario de contravenciones. El último de esos atropellos a la legalidad es la forma en que viene contraviniendo leyes expresas en que se basa una resolución de la Corte Nacional Electoral del 21 de noviembre de 2008, que prohíbe terminantemente la aplicación de recursos económicos y uso de bienes públicos en campañas electorales. Se trata de un principio sin cuya observancia se resiente el que corresponde al de la igualdad de oportunidades que debe regir en toda justa electoral. La paridad desaparece de la competencia político-partidaria cuando el partido de Gobierno echa mano de los recursos y medios de comunicación del Estado para ganar terreno al adversario en una campaña por el voto ciudadano. La falta, además, de jurídico-penal (malversación de fondos públicos) es también ética. Según varios trascendidos periodísticos, el Gobierno se vale de la Representación Presidencial para la Asamblea Constituyente (Repac) a fin de incurrir en el referido ilícito. Con aquella sigla se conoce a la institución creada para que “socialice” la Constitución Política del Estado elaborada en Sucre y sancionada en La Glorieta excluyendo a los partidos de la oposición. Después de hacer eso durante el tiempo que funcionó la fracasada Asamblea Constituyente, la Repac gasta cuantiosos recursos no sólo en tareas de divulgación del texto de la Ley Fundamental que irá a referendo dirimidor y ratificatorio el 25 de enero del próximo año, sino también en campañas por radio, prensa y televisión a favor del Sí. Una cosa es proporcionar a la ciudadanía material que le ilustre sobre el tipo de país que diseña el proyecto de nueva Constitución, a fin de que la información le induzca a votar en una u otra dirección en la consulta de enero, y otra muy diferente es instarle abiertamente a que vote por el Sí, que es lo que hace la Repac con recursos que finalmente proceden de los bolsillos de los contribuyentes al fisco, por la vía impositiva. La Repac debutó con un presupuesto de casi 10 millones de bolivianos en la Asamblea Constituyente de Sucre, sobre los que no se han dado a conocer aún los resultados de una fiscalización desde el respectivo ámbito jurisdiccional. A esa suma se agregan ahora los 4 millones que le asignó el Poder Ejecutivo para un trabajo de “socialización” de la Constitución Política del Estado, que más que tal es una propaganda abierta para el Sí, algo considerado irregular hasta por la Corte Nacional Electoral (CNE). Definitivamente y como en el caso expuesto, el Gobierno sigue impertérrito en su marcha por la ruta de lo ilícito.
http://www.laprensa.com.bo/noticias/15-12-08/15_12_08_edit1.php

Al abrir el proyecto de CPE

En el principio (perdón, San Juan), el proyecto de Constitución del MAS nos trae un prólogo irremediablemente cursi para su evangelio, un documento que pretende erigir en la ley suprema de Bolivia. Si el buen gusto en el uso del idioma y el respeto a sus reglas fuesen razón suficiente para descartarlo, sería el caso para decir No a ese borrador. Por mal escrito y por cursi.Leamos las primeras líneas del prólogo: “En tiempos inmemoriales se erigieron montañas, se desplazaron ríos, se formaron lagos. Nuestra Amazonia, nuestro Chaco, nuestro altiplano y nuestros llanos y valles se cubrieron de verdores y flores…”. Ocurre que esas primeras palabras llevan al lector, obligado a leer el documento que puede regir su vida por mucho tiempo, a imaginarse un mundo plácido del que surgen montañas armónicamente como en un ballet y no al de la realidad: la de fuerzas tectónicas descomunales en plena acción para formar esas montañas. ¿Y quién dijo a los inspirados redactores que el frío y desolado altiplano era un jardín verde y florido? Así se va la primera página de los 411 artículos. No voy a entrar en la sustancia y sólo vadearé dos artículos de este documento. El art. 1: “Bolivia se constituye en Estado Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario, libre, independiente, soberano, democrático, intercultural, descentralizado y con autonomías. Bolivia se funda en la pluralidad y el pluralismo político, económico, jurídico, cultural y lingüístico, dentro del proceso integrador del país”. Uno, que hasta aquí ya agotó el aliento, tiene que volver a respirar profundamente antes de continuar y preparar las turbinas del cerebro porque empiezan los problemas. No sabemos si el Derecho es atributo del Estado unitario o si el Derecho es plurinacional comunitario y un rosario de adjetivos. Si el derecho es del Estado unitario, todo está bien. Si es del plurinacional etc., estamos fritos, porque no sabría decir en cuál de esos derechos yo tengo cabida. La verdad es que como no hay coma alguna en “Estado Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario”, debo suponer que estaré dentro de esta ensalada que nadie, nadie ha explicado comprensiblemente qué es. La redacción es agresivamente confusa y dilatada. Más problemas se vienen en el art. 2.: “Dada la existencia precolonial de las naciones y pueblos indígenas originario campesino y su dominio ancestral sobre sus territorios, se garantiza su libre determinación en el marco de la unidad del Estado, que consiste en su derecho a la autonomía, al autogobierno y a su cultura, al reconocimiento de sus instituciones y a la consolidación de sus entidades territoriales, conforme a esta Constitución y a la ley”. Primer problema: no sé cómo han determinado la existencia precolonial (antes de 1492) de todas las naciones cobijadas dentro de lo que llamamos Bolivia. No existe estudio antropológico, que yo conozca, capaz de decirme con certeza los orígenes de los pobladores americanos, mucho menos de los de la Amazonia boliviana. ¿No existe la posibilidad de que algunas de ellas surgiesen de la fusión natural de unas tribus con otras? ¿O es que hay estudios genéticos que les aseguran un linaje propio? Si los hubiere, ¿quién autorizó hacerlos? Luego, ¿qué es ancestral? El término es muy vago para ser incluido categóricamente en un proyecto de Constitución. ¿Y quién asegura que tuvieron ‘dominio’? Sin desmerecer los grandes atributos de los pueblos indígenas, a los redactores de este proyecto les faltó modestia o pecaron de arrogancia y hacen un flaco favor a quienes en apariencia quieren servir.
http://www.eldeber.com.bo/2008/2008-12-15/vernotacolumnistas.php?id=081214231043

Juan Carlos Urenda: estado centralista con autonomías

El proyecto de Constitución aprobado en el Congreso Nacional propone una novedosa forma de Estado en la que coexisten regímenes territoriales autónomos con un Gobierno central acaparador y desmesurado, fórmula ‘a la boliviana’ que puede generar un Estado contradictorio en sí mismo y, por lo tanto, fallido.El grado de autonomía de las entidades territoriales se mide por las competencias que les son asignadas. En el caso de las autonomías departamentales, es cierto que el proyecto establece una estructura básica compuesta por gobiernos departamentales, encabezados por un gobernador, y una Asamblea Legislativa con facultad de dictar leyes departamentales. Pero ¿de qué sirve esa estructura si el proyecto no otorga a los gobiernos departamentales las competencias necesarias para que puedan funcionar de manera autónoma? Lo que pasa es que ni el partido de Gobierno ni los partidos centralistas que acordaron el proyecto creen verazmente en la autonomía, por eso ni la ‘comisión clandestina’ ni la de ‘negociación’ trataron las competencias de los regímenes autónomos departamentales. Lo que sí trataron con cuidado fueron las competencias del Gobierno central, que suman nada menos que 63, distribuidas en privativas indelegables, exclusivas, compartidas y concurrentes, creando lo que probablemente sea el catálogo constitucional competencial para el Gobierno central más extenso y sobredimensionado del mundo (España, por ejemplo, tiene sólo 32 competencias exclusivas para el Gobierno central). En todas esas competencias, el nivel central tiene la potestad de dictar leyes nacionales que, naturalmente, definirán las competencias de forma centralizada. Los proyectistas perdieron de vista aspectos centrales de los regímenes autónomos. Por ejemplo, no concedieron a los gobiernos departamentales competencias para definir políticas públicas en educación y salud, materias básicas de todo régimen autónomo. Es más, en estas materias hay un retroceso con relación a la legislación actual, porque el proyecto establece que inclusive la gestión de las tareas de educación y salud es una labor compartida entre el Gobierno central y los departamentales. Esto es centralismo puro en las competencias más sensibles para la población. Asimismo, la autonomía departamental está atada a una ‘ley marco de autonomías’, que establece los mecanismos de elaboración de los estatutos, la transferencia de competencias y nada menos que el régimen económico-financiero de las competencias autonómicas. Luego mantienen los cinco niveles de gobierno: el nacional, los departamentales, los regionales (pudiendo acceder a ellos las provincias), los municipales y los indígenas. Los gobiernos regionales no harán otra cosa que cercenar competencias y recursos a los gobiernos departamentales, y los cinco niveles de gobierno garantizan la ingobernabilidad. Hubo, pues, una conversión sin fe en las autonomías y el resultado es un régimen de autonomías departamentales que contiene el germen de su propia ineficiencia y anulación, concebido precisamente por los representantes de los departamentos donde ganó el No por dicha forma de Estado. Por eso está mal hecho.
* Abogado constitucionalista
http://www.eldeber.com.bo/2008/2008-12-15/vernotacolumnistas.php?id=081214231209

Gobierno se molesta por inicio de campaña por el NO a la NCPE

http://www.elmundo.com.bo/Secundarianew.asp?edicion=15/12/2008&Tipo=Politica&Cod=7791

Los periodistas le dicen a Evo basta ya de agresiones!!

http://www.la-razon.com/versiones/20081215_006487/nota_250_730661.htm

sábado, 13 de diciembre de 2008

La eficacia de un invento mediático

“La oposición a Evo Morales es la expresión de la oligarquía terrateniente, de la derecha fascista, racista y del separatismo que quiere dividir a la patria y está representada por los prefectos y comités cívicos de la llamada media luna”.Éste es el sorprendente invento mediático elaborado y posicionado en el ‘mercado’ del sistema nacional y mundial por un núcleo de expertos altamente calificados en el dominio de las ciencias de la comunicación, contratados por el Gobierno central y conducidos por un profesional con fama de ‘encarnación de Joseph Goebbels’, el mítico ministro de Propaganda de Adolf Hitler.La primera regla en estrategia de propaganda, basada hasta en tácticas de guerra, es que el ‘producto’ tiene que posicionarse en el ‘imaginario colectivo’.Al cabo de tres años de intenso y frenético ‘bombardeo’ por ‘aire, mar y tierra’ en espacios de prensa, radio y televisión, a toda hora del día y de la noche y hasta en la madrugada, al punto de consumir el 60% de los gastos del Ministerio de Gobierno, podemos afirmar con cierta dosis de sorpresa y desencanto que el objetivo gubernamental ha sido logrado en gran medida.Es posible que los factores reales del poder en América Latina y el mundo estén convencidos de la distorsión profunda del invento mediático del Gobierno de Evo Morales, pero la ‘opinión pública’ de pueblos y vastos sectores sociales del continente sí se lo han creído.Lo grave es que a cada ‘invento’ mediático del Gobierno no ingresó en el campo de batalla –porque de eso se trata, de una guerra mediática– el campo opositor; el actual régimen tuvo la habilidad de llevar a la oposición hacia un terrero desconocido, donde todo el ‘espacio’ lo ha ocupado sólo él y después ha sido más fácil diezmar a las fuerzas del ‘enemigo’ sobre la base de la represión, el temor y el chantaje, a través de la vergonzante utilización del Ministerio Público y la actitud sumisa de las FFAA.La otra cara de la medalla –para empezar, la votación mayoritaria de los prefectos, los cabildos multitudinarios, la lucha ciudadana masiva y tenaz en calles y plazas de los pueblos y de líderes de la ‘media luna’ por la autonomía, en contra de una Constitución ilegal aprobada en cuarteles y en medio de luto y sangre– se ha ido diluyendo al paso de la destrucción del Estado de derecho y la instalación de un régimen autoritario.Ahora, el poderoso núcleo de la propaganda del Gobierno está desplegando toda su capacidad de manipulación y sesgo para hacer de la Constitución, que están seguros de aprobar por ‘goleada’ el 25 de enero de 2009, la ‘panacea’ a los problemas gravísimos que confronta el país. ¡La nueva Constitución profundizará la división y el enfrentamiento social!Sin embargo, la intensa propaganda del Gobierno dice todo lo contrario y, a veces, de tanto repetir una mentira, como cuenta la doctrina de medios, los ciudadanos comunes terminan creyéndola como verdad.La esperanza que se alimenta es que todo tiene un límite y que frente a tanta saturación, manipulación y engaño el pueblo recobre el sentido común para votar correctamente el 25 de enero.
http://www.eldeber.com.bo/2008/2008-12-13/vernotacolumnistas.php?id=081212232931

Oruro: COD repudia agresión de presidente Evo Morales contra periodistas

http://lapatriaenlinea.com/index.php?option=com_content&task=view&id=1111&Itemid=32

Periodistas exigen a Evo Morales probar que reciben dinero irregular

http://lapatriaenlinea.com/index.php?option=com_content&task=view&id=1068&Itemid=1

Entre la discidencia y el servilismo

Más allá de las obvias diferencias correspondientes a sus respectivas circunstancias históricas, todos los procesos políticos que se proponen transformar radicalmente las estructuras económicas y políticas de la sociedad tienen características comunes. Las muchas revoluciones que se han producido durante los últimos siglos muestran rasgos que les son comunes. Uno de ellos consiste en que una vez superada la etapa inicial, la de la euforia provocada por las enormes expectativas que unen a quienes se identifican con la causa revolucionaria, comienzan a aflorar las discrepancias internas. Los abusos de poder en que incurren los nuevos jerarcas, la corrupción, el fanatismo, la intolerancia hacia las críticas provenientes de las propias filas, son, entre otros, los síntomas como se manifiesta ese fenómeno. Cuando eso ocurre, los que dominan en el nuevo régimen se encuentran ante un frente de lucha interno. La censura, la represión, la coerción, hasta entonces dirigidas sólo contra “los enemigos del cambio”, comienzan a llegar también a aquellos que le ponen un límite a su lealtad al proceso. Es la hora de los disidentes, de las purgas internas y de los serviles. Al llegar a ese punto, se traza una nítida línea demarcatoria entre quienes son leales y quienes no lo son. Y por lealtad ya no se entiende la adhesión consciente, basada en ideales, valores o principios doctrinarios. Eso ya no es suficiente. Lo que se requiere es servilismo incondicional, ciego acatamiento a la voluntad del caudillo y sus arbitrariedades, total renuncia al espíritu crítico. En Bolivia estamos siendo testigos de las primeras manifestaciones de la nueva etapa a la que ingresa el “proceso de cambio”. Es de las filas oficialistas de donde provienen las más serias denuncias contra los excesos de la jerarquía gobernante y quienes optan por la lealtad a sus propias convicciones se alejan o son alejados, y su lugar es ocupado por los más dispuestos a exhibir con orgullo una actitud lacayuna libre de todo escrúpulo. Notables ejemplos de esto último los hemos visto recientemente. Es el caso de un ex activista defensor de los derechos humanos transformado en un entusiasta violador de los mismos. Un periodista, además ex dirigente de su sector, convertido en guionista de una feroz arremetida contra su gremio para congraciarse con los dueños del poder es otra elocuente muestra de las cualidades que el régimen exige a sus servidores. A medida que avanza el proceso revolucionario, la aplicación de las nuevas reglas se va extendiendo a toda la sociedad. Pero se comienza por las propias filas. Por ahora, quienes tienen que elegir entre la lealtad, la disidencia o el servilismo, son los seguidores del MAS y su proyecto político.
http://www.lostiempos.com/noticias/13-12-08/editorial.php

viernes, 12 de diciembre de 2008

El estado plurinacional comunitario

(Cuando el mito sirve para el control absoluto del PODER)Para entender los peligros que significa el Estado de Derecho Plurinacional Comunitario, primeramente tenemos que comprender el sustento ideológico que genera esta nueva categoría jurídica. Básicamente está vinculada a la visión de reivindicación de los pueblos indígenas, en cuanto al reclamo de sus derechos de reconocimiento por parte del Estado, en el marco de su condición de naciones culturales originarias. En tal sentido, el nuevo Estado para el proyecto del MAS, se construye sobre la base de la preexistencia de estas naciones, con el derecho originario de soberanía territorial y cultural.
La premisa que sostiene esta tesis es que, Bolivia es un país con mayoría indígena y conformada por un conjunto de pueblos, naciones y nacionalidades originarias. Esta razón está de acuerdo al último Censo Nacional de Población y Vivienda del año 2001, donde el 62% de la población mayor a 15 años, se autoidentifica como indígena. Esta ficción, producto del trabajo de mas de 20 años realizado por las o­nG´s, ha quedado totalmente refutada por muchos estudios, que nos demuestran que la característica de la población boliviana es básicamente mestiza, entre ellos tenemos el estudio que hace el DFID-PNUD (2005) acerca de la realidad municipal en Bolivia, donde se establece que la población boliviana distribuida en el ámbito municipal, se considera en un 61%, no pertenecer a ninguna etnia. Situación que contradice totalmente los resultados del Censo del 2001.
Para el MAS el tema no pasa necesariamente por un principio de reivindicación social. La reivindicación indígena es un mito ideológico, utilitario y funcional a los fines de construcción de hegemonía de PODER. Es el instrumento para ?desempoderar? a lo que ellos denominan el Estado capitalista-oligárquico, quitándole su base del PODER, el territorio.
En esta construcción mitoideológica del nuevo Estado (dominado por un mestizo, parido por sindicalismo cocalero del chapare y que se autoidentifica como ?indígena?, Evo) el gobierno ha logrado proyectar a Evo Morales ?en su estrategia hegemónica- como la personalización del dios sol (INTI), que viene a recuperar el PODER usurpado por los colonizadores occidentales hace 500 años. En otras palabras, después de la ?entronización de Evo? en Tihuanacu, el Estado Plurinacional Comunitario, se puede entender como la reconstrucción del nuevo incario, donde Evo reencarna a Manko Kapac y las comunidades indígenas con el territorio, se convierten en el espacio donde el ?soberano? ejerce su poder absoluto.

En tal sentido éste proceso, es administrado por los ideólogos del gobierno, a través de la construcción y manipulación de un sincretismo cultural, que nos permite entender, la visión que se plasma en el nuevo proyecto de CPE; desde el preámbulo, pasando por el corporativismo sindical campesino, movimientos sociales urbanos marginales y el comunitarismo indígena. La reterritorialización comunitaria del país, a través de las autonomías indígena originario campesina, responde a esta nueva realidad de Estado, porque finalmente se consolida, bajo el principio de la libre determinación de los pueblos; estas comunidades soberanas son las que delegan y someten su soberanía al ?dios-Evo-Estado?, para el control compartido del territorio. A cambio del sometimiento y servicio a los afanes del PODER, el dios soberano, les reconoce privilegios y derechos especiales para someter a quienes antes fueron sus opresores y verdugos, la cultura occidental blanco-mestiza colonialista, neoliberal y explotadora. Uno de esos derechos y privilegios, es la JUSTICIA COMUNITARIA.
A partir del nuevo Estado que construye el proyecto de CPE, nunca más el blanco-mestizo podrá someter a ningún indígena originario campesino a su justicia colonialista. El soberano, les concede la posibilidad de juzgarse y juzgar, como lo decida según sus usos y costumbres, cada comunidad; y de someter ?además- en sus territorios, a todo aquel blanco-mestizo, que ose atentar o amenazar contra el soberano o contra el proyecto de poder de éstos pueblos. Las instituciones denominadas ?Democracia comunitaria?, ?Control Social? y ?Acción Popular? del nuevo proyecto de CPE se convierten en el instrumento de acción política y represión al pueblo que no comparta esta visión. Esto es lo que finalmente los bolivianos aprobaremos o rechazaremos el próximo Referendo Constitucional del 25 de enero
http://www.hoybolivia.com/Noticia.php?IdEdicion=219&IdSeccion=7&IdNoticia=8818

La provocación como estrategia

Al ver la manera como el gobierno provoca un conflicto tras otro con diversos sectores de la sociedad, fácilmente se puede caer en la suposición de que todo se explica sólo por el carácter impulsivo del Presidente y sus colaboradores, por lo malos que son los asesores que lo rodean, por falta de experiencia o, simplemente, por equivocación. Sin embargo, hay razones suficientes para creer, más bien, que se trata de una bien meditada, planificada y mejor ejecutada estrategia que responde a un doble objetivo: debilitar a las instituciones a las que se enfrenta y dirigir la atención de los medios de comunicación, y a través de ellos de la opinión pública, hacia temas que alejen a la sociedad de aquellos cuya trascendencia es mayor. Asumiendo que ese es el caso, hay que reconocer que el gobierno lo hace muy bien. Basta observar la cantidad de minutos que ocupan los medios audiovisuales o los centímetros de espacio y litros de tinta que dedica la prensa escrita al seguimiento de la agenda informativa impuesta por el oficialismo, para comprobarlo. Titulares, abundantes notas periodísticas, entrevistas, artículos de opinión, conversaciones cotidianas, todo se focaliza en lo que los estrategas gubernamentales deciden. Y así, hasta que se provoque el próximo conflicto, mientras ya al margen de la mirada de la opinión pública, el proyecto político sigue impertérrito su avance. Difícil disyuntiva en la que se pone a los medios de comunicación, pues no es fácil desatender las ofensivas sistemáticas de las que son objeto las principales instituciones del país. Más aún si cada una de ellas va acompañada de acciones de hecho que por encima de las palabras socavan su rol en la sociedad y sientan las bases de conductas colectivas que paulatinamente se van amoldando a situaciones que en otras circunstancias, por inadmisibles, serían rechazadas de plano. Lo que viene ocurriendo con motivo de los ataques desencadenados contra los medios de comunicación y la libertad de expresión, por ejemplo, no es algo ante lo que nadie deba quedar indiferente. Pero tampoco se justifica que se haga del asunto una cortina tras la que pasen desapercibidos los no menos importantes para el futuro de nuestro país. Es pues doble el desafío que se plantea a los medios de comunicación y a la sociedad en general. Ubicar el punto de equilibrio de modo que las provocaciones no queden sin una vigorosa respuesta en defensa de los valores y prácticas democráticas sin llegar a darles más importancia de la que merecen, no es tarea fácil. Pero hay que intentarlo, pues no hacerlo conduce a que, por acción u omisión, se dé pábulo a quienes quisieran ver a sus pies una sociedad sometida
http://www.lostiempos.com/noticias/12-12-08/editorial.php

jueves, 11 de diciembre de 2008

Si te dejan Patricia

Escuchar a Chávez es muy diferente que escuchar a Evo, el Presidente venezolano el sátrapa venezolano es hábil comunicador dotado de histrionismo nunca visto en un gobernante sudamericano, lo mismo puede estar realizando explicaciones técnicas sobre el lanzamiento de un misil que estar cantando a trío un “joropo” (música típica de dicho país), comentar anécdotas de Bolívar desconocidas (señalan que cuenta con un equipo de historiadores que documentan permanentemente a Chávez sobre la vida del libertador de cinco naciones), hace pocos días escuché a Chávez convencer que en las últimas elecciones de gobernadores ganó y que la oposición perdió, su alegato duró seis horas y en ningún momento hizo uso de papel, ni vagabundeó ideas ni reiteraciones odiosas, a pesar de las diferencias conceptuales que pueden existir desde mi óptica frente a Chávez no puedo dejar de señalar que inclusive a escondidas siempre me robo un espacio para escucharlo, lo que definitivamente no puedo es mantener al Presidente Morales en sus ya conocidos lamentos y sermones con los que cimienta sus discursos carentes de contenido, de objetividad, de razón y lógica son en síntesis grabaciones de un chip deformado que en su disco duro (cerebro) que repite sin pruebas, sin fundamento, sin argumentos; sólo con la finalidad de hacer un discurso demagógico condimentado con una furia acumulada por no haber superado su condición de pobreza que se transforma en un resentimiento de clase, lo que hace insufrible poder escuchar los discursos del Presidente. A pesar que Evo Morales pretende ilusamente parodiar a Chávez y lo hace con resultados catastróficos como lo sucedido ayer en Palacio con el incidente de la vergüenza y la ignominia, quiso hacer lo que hizo Chávez con Patricia Janiot de CNN de llamarle la atención por una nota que emitió CNN quien según Chávez estaba fuera de contexto, Chávez eludió avergonzar a la periodista colombiana y responsabilizó del hecho a la cadena norteamericana y retó a la periodista con un: “Si te dejan Patricia” a realizar la aclaración que exigía el gobernante venezolano. Lo sucedido ayer en el Palacio, no avergonzó una molécula de la dignidad del periodista ni la del medio de comunicación, el único avergonzado es el Palacio de Gobierno y su inquilino que sin darse cuenta se infringieron un daño a la credibilidad, a la moral o dignidad que aún existía en la conducta del Presidente, la dependencia del Presidente a su ministro Quintana llega a extremos insospechables de cargar sobre sus espaldas la acusación de inmoralidades, el Presidente debió echarlo antes de enlodar su Gobierno, es más si existiera la lealtad del ministro Quintana hacia el Presidente él mismo debería alejarse de Palacio para evitar justamente lo que hoy está sucediendo que el Presidente Evo sea el centro de las miradas sospechosas, lo cual en un jefe de Estado pone en peligro la integridad de la nación íntegra. Qué hacer de hoy en adelante, cuál es el papel de los medios de comunicación, la relación de los periodistas con el Presidente, la persecución y violencia practicada por los seguidores del MAS hacia los periodistas; para empezar hacer cualquier respuesta hacia las esferas del poder autoritario que hoy se ejerce desde ese Palacio Quemado no sólo con las llamas de fuego sino de la brutalidad del poder con un humilde servidor de la verdad (Rafael Ramírez), los periodistas deben empezar a respetarse ellos mismos para poder exigir este respeto de los demás y es asumir con responsabilidad el silenciar por 10 días de cubrir los discursos y las imágenes, fotografías y la voz del Presidente, que no es lo mismo que vetar los actos del Estado, podríamos cubrir todo sin mencionarlo ni mostrarlo y eso para él por lo que lo conocemos nos imaginamos como sufriría por el síndrome de la abstinencia si es que su afán de figuración es anulada, yo me pongo en la lista si es que esta idea llega a tener fruto.
http://www.elmundo.com.bo/Editorialnew.asp?edicion=11/12/2008

EN EL DÍA INTERNACIONAL DE LOS DERECHOS HUMANOS


Conferencia de prensa que no fue tal

No se podría cerrar la nota sin referirse específicamente a lo sucedido en el hall del Palacio Quemado cuando en circunstancias de un acto oficial cualquiera, nada menos que el Jefe del Estado se ocupó de amedrentar, humillar, zarandear a uno de los comunicadores del diario La Prensa que se encontraba presente, haciéndole pasar al frente y mostrándolo poco menos que como a un delincuente. ¡Qué actitud la de Evo Morales! ¡Nadie puede ser impunemente poderoso! No es admisible esa conducta repetida ya en varias otras ocasiones. No es quién ponga en tela de juicio, de esa manera pública la denuncia del delito de contrabando en que ha incurrido el mismo mandatario y que otros medios también han publicado con pelos y señales. En lugar de explicar por qué razón y en qué circunstancias se reunió el Presidente con los delincuentes contrabandistas, se aprovechó de su alta posición para humillar a un periodista que sólo cumple con su deber. ¡Es algo para no olvidar!
http://www.lostiempos.com/noticias/11-12-08/11_12_08_pv3.php

Por considerarla una canallada: La ANP repudia humilllación de Morales a Raphael Ramirez

http://lapatriaenlinea.com/index.php?option=com_content&task=view&id=906&Itemid=1

DEFIENDE TUS DERECHOS, VOTA NOO!!

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